Leche, ¿Sí o no?: más allá de la lactosa y de enteros o desnatados.

Con el permiso de mi buen amigo Pedro Bastos, que es el verdadero experto en este tema. En el debate de “lácteos si o lácteos no” se suele hablar de la lactosa, y de si leche entera o desnatada, por su contenido en lípidos.

Mapa de la tolerancia a la lactosa. Fuente: http://www.nature.com/news/archaeology-the-milk-revolution-1.13471
Mapa de la tolerancia a la lactosa. Fuente: http://www.nature.com/news/archaeology-the-milk-revolution-1.13471

Pero en este debate, normalmente no se suele hablar de la fracción proteica de los lácteos, que probablemente, es la que más pueda afectar a largo plazo a la salud, especialmente en individuos con susceptibilidad genética.

Se ha observado que para algunas variantes del complejo de histocompatibilidad (HLA) hay una mayor incidencia de diabetes tipo 1 con un mayor consumo de lácteos:

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24444005
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22237062
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26953725

Aún no se ha identificado qué componente de la leche es el que en esas personas que presentan cierta susceptibilidad, podrían desencadenar o favorecer el proceso autoinmune, pero la teoría del mimetismo molecular con ciertos péptidos contenidos en la leche, podría estar detrás:

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25599184

si bien hidrolizados de leche no redujeron el nivel de autoanticuerpos:

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24915259

Por otra parte, eliminar la insulina bovina, si que produjo una reducción en la autoinmunidad a células beta:

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22393174

Y no solo en diabetes tipo 1, sino en síndrome nefrótico:

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/1290843
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25310757
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/3071288

Como no, podría ser que la autoinmunidad no fuera inducida de forma directa por sustancias contenidas en la leche, sino que la microbiota estuviera mediando en este efecto:

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27114075

Además de la autoinmunidad, tenemos el efecto anabolizante de la leche, por su alto contenido en leucina y otros BCAAs, y también de MicroARN como el mir21:

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3725179/

De hecho, dieta altas en lácteos frente a dieta alta en carne, aumentó los niveles de IGF en niños:

http://www.nature.com/ejcn/journal/v58/n9/abs/1601948a.html

Y la presencia de péptidos con actividad opioide en los lácteos, que pueden ralentizar el tránsito intestinal y podrían favorecer el desarrollo de sobreproliferación bacteriana (SIBO) además de afectar a la captación de cisteína y al estrés oxidativo:

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25018147

La caseina también podría ser problemática, al poder inducir lipotoxicidad. De hecho, en estudios con ratones donde se usan dietas altas en proteínas, la fuente suele ser piensos a base de caseína, lo cual no reproduce una dieta con fuentes naturales de proteína de distintos tipos:

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25316299

Por otro lado, no todos los lácteos parecen ser iguales en estudios epidemiológicos, donde por lo general, el yogur u otros fermentados suele ser el ganador frente a otros lácteos, donde el tamaño de los efectos suele ser pequeño y con incertidumbres, entre lácteos enteros o desnatados:

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26443336

También epidemiológicos, pero tenemos los estudios que relacionan lácteos con ciertos tipos de cáncer como próstata u ovario, y que llevaron a Harvard a aconsejar limitar el consumo diario de estos alimentos:

http://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1207/s15327914nc4801_4

En resumen: No todo en los lácteos se reduce a lactosa o a entero o desnatado. Si bien podemos estar adaptados a consumir un componente del alimento (por ejemplo, lactosa) lo cual es ventajoso hasta la edad reproductiva, sin embargo podemos ser sensibles a otros componentes, por ejemplo péptidos. Es el antagonismo pleiotrópico:

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22151998

Un buen ejemplo sería el tener un elevado número de copias del gen de la amilasa, que puede permitir obtener energía de forma eficiente de fuentes como los cereales, pero ser celíaco.

Faltan como siempre estudios de calidad bien diseñados y con suficiente poder estadístico para confirmar o refutar algunas de estas observaciones o hipótesis, pero no por ello, podemos obviar todos estos aspectos. En mi opinión, es una cuestión aun no resuelta, y es probable que lácteos ni si, ni no, depende, de qué lácteo, como, cuando, cuanto y para quien.

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